El examen oficial: una historia de terror.
¡Buenos días gente! ¿Cómo estáis? Llevo sin pasarme por aquí a escribir desde hace un mes, pero he querido dar el espacio correspondiente para que pudiérais tener vuestros momentos de tranquilidad pre y post exámenes del día 6 de marzo.
Este año ha sido diferente, cuanto menos, con cosas muy raras y detalles que marcan la diferencia entre quién tiene suerte a su favor y quién no. No nos equivoquemos, "el examen no es justo para nadie, pero es igual para todos" (citando a un profesor de academia), pero este año ha primado más la suerte que el conocimiento. Voy a contar, desde un punto de vista propio, qué ocurrió el día D, el 6 de marzo.
Versión corta:
Una locura. Fin.
Dejad vuestro comentario abajo y nos vemos otro día.
Estoy bromeando, voy cone la versión larga:
Todo comenzó a las 8:45, con las primeras tandas de opositores que se examinaron. La DFP hace cosas bien y cosas mal, y la organización de aquel día no entra dentro de la primera categoría. Las colas eran lo de menos: largas hasta decir basta, llegando incluso a rodear los lugares de examen, donde no existió ni la más mínima distancia de seguridad. Todos apelotonados, en grupos, fumando y hablando sin mascarilla... Por poner unos cuantos ejemplos. Espero que no hubiera ningún positivo en COVID, porque allí se habría contagiado cualquiera; más aún si tenemos en cuenta que solamente se pidió una "declaración responsable" para asistir a la convocatoria del examen.
Que sí, que todos somos responsables y todo lo que queráis, pero si alguien hubiera estado con COVID y no hubiera querido perderse el examen no le hacía falta nada más que firmar la declaración y solucionado. MAL EMPEZAMOS.
Seguimos con el propio examen. Entras al examen y lo único que te dicen es: "quien quiera ir al servicio solamente podrá hacerlo durante la realización del examen, no durante los descansos". Esto es una faena, y muy grande. Es decir, si tienes que ir pierdes tiempo de tu examen. Ahí ya depende de calibrar la necesidad fisiológica con la oposición, otra faena más, como si no tuviéramos bastante. Pero bueno, te aguantas y, si el test de personalidad es sencillo, puedes ir al baño durante este tiempo.
Bueno, no pasa nada, aceptaremos pulpo como animal de compañía.
Hasta aquí, ningún problema (aunque no lo parezca).
Ahora vienen los problemas DE VERDAD: la gente LLEVABA SU MÓVIL ENCIMA. Sí, lo habéis leído bien, mucha gente llevaba el móvil, algunos incluso encendido, cuando fueron al baño. Es decir, si de repente te entran ganas de hacer tus necesidades durante el examen de conocimientos, no te preocupes, que a lo mejor te da hasta tiempo de mirar un par de preguntas... Como no esté muy atento el de prácticas, te puedes meter al váter, cerrar la puerta, y mirar todas las preguntas que te acuerdes, porque ahí ni te cacheaban, ni te miraban los bolsillos, ni nada de nada.
Vamos, una barbaridad. Pero bueno, vamos a pasarlo por alto, la gente no lo sabía y "confiamos" en que no se haya hecho (digo confiamos porque todos sabemos que se hizo pero queremos creer que no se hacía).
Acaba el examen, y los opositores salen. En Valencia, concretamente, a las 13:35 empezó a salir gente del aula. Se suponía que todo el mundo acababa a la vez. Repito, se suponía.
Ahora llega la parte divertida (y digo "divertida" porque no me quiero enfadar más de lo que ya estoy con el tema): las horas de salida y la publicación de plantilla.
Imagina esta situación: tú estás en tu casa, has salido del examen a las 13:35 y te encuentras comiendo, comentando el examen con los compañeros y la familia. En eso que te llega un WhatsApp que te dice: "oye, sabes que en Madrid todavía no han salido, ¿no?". Y te quedas con la cara hecha un cuadro. Empiezan las irregularidades, pero bueno, lo dejaremos pasar OTRA VEZ.
Sigues comiendo, te echas una siesta porque el día ha sido largo y te despiertas a las 16:30 con muchos mensajes de compañeros, anunciando que ha salido la plantilla. Y te entran los nervios y las cagaleras de la muerte por ver cómo habrá ido. Corriges tu examen y ves tu aprobado/suspenso en conocimientos y ortografía. Bueno, es lo que hay, hasta aquí iban las cosas normales.
El cabreo aparece cuando te dicen que en Granada todavía no han acabado el examen. ¿Cómo? ¿No han acabado? ¡Si les habrá llegado la plantilla por mil sitios diferentes a los que están haciendo el examen! Si encima se tiene en cuenta que la gente podía ir al baño durante los exámenes, quiere decir que, a diferencia de los que hayan podido ir en todas las sedes a mirar 2-3 preguntas, en Granada se ha podido ver la plantilla OFICIAL, tanto en teoría como en ortografía. Esto se resume en que, antes de examinarse de la ortografía, se podía incluso realizar la plantilla recordando cuantas A había en las primeras columnas, y sacando nota. Y ya de conocimientos ni hablamos, porque aprenderte una columna entera son 25 preguntas correctas para un examen que define tu futuro. Resumiendo: indignante.
No me quiero imaginar los que se hayan quedado a las puertas del apto, teniendo en cuenta que se podría haber bajado el corte de ortografía más bajo y podrían haber entrado a las entrevistas de la 37... Es duro.
Hay mucho más, pero no me quiero explayar más porque ya me he desahogado suficiente por el momento. Igual otro día suelto alguna cosilla más de la que me he enterado, pero hoy no estoy con ganas de ponerme follonero y soltar bilis (más de la que ya os he soltado).
Nos vemos en otro post, gente. ¡Hasta otra!
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